Símbolos y análisis

El inconsciente se comunica con nosotros a a través de símbolos y metáforas en los sueños, pero un símbolo en un sueño debe ser considerado como lo que es. Otra cosa es la interpretación que tenga para el soñante.

Hoy vamos a analizar el simbolismo de este sueño. Es un sueño real de una persona, así que, de entrada, le agradezco enormemente su generosidad.  Es un sueño muy interesante, les recomiendo quedarse a leer.

Estoy en la antigua cocina de mis padres. Hay una niña sentada junto a mí. La reconozco, es una niña que perdió a su madre de pequeña. La estoy haciendo unas preguntas para un trabajo escolar y una dice algo de su madre, pero ella no quiere contestar. Yo la instigo para que conteste, pero ella me dice que no la haga hablar de eso. No siento pena ni compasión. Y respondo que puede aludir en la pregunta a la persona que hizo las veces de madre. Ella tampoco quiere. Se retira a la encimera. Vuelve con un frasco de cristal con forma de botella pequeña que contiene vinagre. Se lo acerca a la nariz y respira continuamente el olor del producto. Yo le digo que no haga eso que se va a emborrachar del olor. (El soñante usa esa palabra, emborrachar) Ella me dice que no huele a nada y sigue inhalando, incluso me lo muestra para que yo lo haga. Lo tomo y olfateo, pero yo sí noto el fuerte olor a vinagre. Ella sigue empeñada en que no, que no huele a nada. LLamo a mi madre que parece que está cerca y le digo:  ¡Esta niña ha perdido el olfato!. 

Vamos a analizar algunos símbolos de este sueño. Para ello pediremos al soñante que haga asociaciones. Esto es lo que obtuvimos con esas asociaciones.

Una pregunta sobre su madre a la que la niña se niega a contestar. En la vida de vigilia, esa niña era conocida por el soñante, pero hace mucho que no se veían ni tenían relación así que tenemos que suponer que representa un aspecto del soñante. El inconsciente ha elegido la figura de esa niña para hablarnos de algo que puede ser una pérdida, un dolor, desde luego tiene que ver con el soñante no con la niña. El sueño lo ha desplazado a través de ese simbolismo. En realidad es el soñante quien se interroga a sí mismo y podríamos decir que con crudeza (no siento pena ni compasión, dice). En su vida sabemos que el soñante es una persona muy crítica consigo mismo.

La botella de vinagre y la ausencia de olfato. La niña huele el vinagre sin que esto le cause ningún efecto olfativo, no parece notar el olor. Podemos pensar que está «anestesiada». Fijémonos en el vinagre. En la época de los romanos, a los crucificados  se les daba vinagre para paliar los dolores (recordemos que Jesucristo no aceptó el vinagre hasta el final). Los bebés reconocen a sus madres por el olor y refuerzan su vínculo a través de esta experiencia sensorial. Puede ser que el vínculo de esta niña a su dolor se establezca a través del vinagre, paradójicamente. No lo quiere reconocer, sin embargo sigue unida a él, no puede soltarlo. Le muestra al soñante que tiene un dolor porque elude el tema de su mamá. Sin embargo le muestra al soñante como algo tan fuerte como el olor del vinagre, es capaz de no afectarle. Se ha insensibilizado. La pregunta es ¿por qué? ¿ Porque no es consciente de que el vinagre sea su dolor, quizás?¿O porque está tratando de que el soñante haga algo para que ella recupere lo sensorial? Si algo no huele, para qué seguir inhalándolo. Quizás con la esperanza de que un día lo haga y pueda apartarse de ello.

El sueño se sitúa en un lugar conocido para el soñante, la cocina de sus padres. Cuando el soñante se da cuenta de que la niña ha perdido el olfato busca a su madre para comunicarle el hallazgo. Según el propio soñante es un reclamo de él hacia la madre para que haga algo. Pero él no le quita la botella ni hace nada. Es como si no fuera asunto suyo, solo reclama a la madre como si ella fuera la que pudiera hacer algo. El conflicto de la niña en el sueño era una pérdida o dolor también relacionada con la madre. Parece que ha tenido una persona que la suplió, pero no quiere hablar de esto. Puede que el soñante esté actuando de igual modo. Ha proyectado en su madre algunos aspectos de los que él debería ser responsable y se niega a aceptarlo.

El soñante habla del miedo a que la niña se emborrache, aún cuando no tiene olfato, sabe precisamente que las consecuencias del vinagre son ajenas a ese detalle. ¿Y si la niña no es consciente de lo que inhala pero sufre las consecuencia igual? ¿En que le ayudaría o perjudicaría eso? Obviamente en que de ese modo no sería responsable de esas consecuencias.

Los sueños no son sino una afirmación de cosas que están pasando realmente, pero no nos dicen lo que debería o no debería ser. Tenemos que sacar nuestras propias conclusiones.

¡Muchas gracias, soñantes!.

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